ASEFOME solicita fumigaciones para luchar contra la plaga de la lymantria dispar de la encina
La Asociación de Empresas Forestales ya denunció en 2004 la incidencia de la plaga en los encinares de la Isla
14/06/2006
Equipo PIMELAB
La Asociación de Empresas Forestales de Menorca, ASEFOME, ha expresado su preocupación por la importante expansión de la plaga de la "Lagarta peluda" (lymantria dispar) que afecta a los encinares de Menorca. Al respecto, la Asociación recuerda que ya en el año 2004 denunció la incidencia de la plaga y solicitó de la Consellería de Medio Ambiente la adopción de medidas más contundentes que las actuales.
Esa plaga está ocasionada por las larvas de una mariposa, la lymantria dispar, que se alimentan de las hojas de las encinas y le provocan una importante defoliación. Cuyos daños pueden prolongarse durante unos tres años.
En estos momentos, la plaga está presente en importantes zonas centrales de la Isla. Si bien, el expansión de las larvas de la oruga, mediante el efecto del viento, hace prever que de no controlarse, todos los encinares de Menorca se verán afectados.
Al respecto, ASEFOME recuerda que es fundamental para el control de esa plaga su seguimiento, de modo que al detectarse un aumento peligroso, se puede actuar con el empleo de trampas de feromona. Pero cuando, los daños no son tolerables, se debe realizar un tratamiento aéreo, en el que se pueden emplear productos en base al "bacillus thuringiensis" , o bien inhibidores de síntesis de quitina. Estos últimos son más recomendables por su persistencia, lo que controla las orugas que van naciendo.
Por otra parte, la Asociación no comparte el optimismo que se detecta en las manifestaciones de los responsables de Medio Ambiente en los efectos de la plaga. Al respecto, ASEFOME informa que, si bien es cierto que no es frecuente que los árboles mueran como consecuencia del ataque la oruga, esta circunstancia si coincide con otras circunstancias adversas, puede provocar la muerte de numerosos ejemplares.
En ese sentido, ASEFOME, manifiesta que la incipiente situación de sequía que padece el campo menorquín, puede suponer, juntamente con el ataque de la plaga de la "lagarta peluda" la desaparición de bastantes encinas.